Jul 25, 2026 | 20:18

Digital

Prioridades desenfocadas en Estados Unidos

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Claudia Prado es periodista.

El reciente proyecto de ley aprobado en Tennessee (Estados Unidos) que permite a profesores portar armas ocultas en las escuelas de ese Estado ha vuelto a poner sobre la mesa el debate constante sobre la regulación de armas en Estados Unidos. La iniciativa llega un año luego de un tiroteo mortal registrado en su capital, Nashville.

El proyecto de ley plantea que los aspirantes a portar armas de fuego ocultas en escuelas e instalaciones educativas tramiten un permiso, que les someterá a un chequeo de antecedentes, así como completar 40 horas de capacitación en formación policial. También, deberán obtener certificaciones o evaluaciones médicas y psicológicas, así como una aprobación por escrito del director de la escuela.

También, los costos de la formación, así como del arma de fuego, deberá ser asumida por el aplicante. Uno de los aspectos que ha suscitado mayor rechazo es que la identidad del profesor o miembro del personal que está armado no se hará pública y solo las autoridades locales y fuerzas de seguridad deberán ser notificadas de las identidades de los portadores de armas.

Esta medida, la cual algunos ven como una forma de protección y otros como un riesgo innecesario, contrasta de manera sorprendente esta semana con las prioridades legislativas del país del norte, especialmente cuando se compara con la reciente firma del proyecto de ley que podría llevar a la prohibición de TikTok en territorio estadounidense por parte del presidente Biden.

El debate sobre las armas en Estados Unidos es bastante complejo y además tiene raíces históricas profundas. Desde la Segunda Enmienda de su Constitución, la cual garantiza el derecho al ciudadano a portar armas, hasta los constantes tiroteos masivos que han sacudido al país en las últimas décadas especialmente en escuelas, la discusión sobre cómo abordar la presencia y el uso de armas de fuego ha sido un tema candente y divisivo.

Un ejemplo de la gravedad de este problema es el tiroteo que ocurrió en 2018 en la escuela secundaria de Parkland, en el Estado de Florida, donde 17 personas perdieron la vida trágicamente. Este suceso, como muchos otros similares que han ocurrido estos años en diferentes estados de Estados Unidos, subraya la urgencia de tomar medidas efectivas para prevenir la violencia armada, especialmente en entornos como las escuelas donde los niños y adolescentes son demasiado vulnerables y carecen de la seguridad de ir a sus establecimientos a simplemente estudiar, en lugar preocuparse de si vuelven a sus hogares sanos y salvos.

No obstante, en lugar de enfocarse en leyes más estrictas para el control de armas o talvez la erradicación de las mismas, vemos con asombro cómo se aprueban proyectos que permiten a los profesores llevar armas en las escuelas, parece demasiado contradictorio luchar violencia con violencia, la historia nos enseña que no es una solución, es una medida que para algunos puede parecer el intento de paliar la situación pero que plantea serias preocupaciones sobre la seguridad y la responsabilidad.

Es aún más desconcertante cuando se contrasta con la prioridad que se le da a la prohibición de aplicaciones como TikTok en su territorio. Si bien es cierto que la protección de la información y la privacidad en internet es importante, ¿es esta una prioridad mayor que abordar la proliferación de armas de fuego en manos de civiles?

La ley dará a TikTok un año para desprenderse de ByteDance, su propietaria china, o enfrentarse a una prohibición en todo el país. Se puso en marcha el reloj, dando a TikTok 270 días para encontrar un nuevo propietario. Hay varias maneras en las que todo esto podría resolverse. Una empresa estadounidense o un fondo de capital de riesgo podría comprar TikTok y su potente algoritmo de recomendación. A menos que TikTok o una horda de sus usuarios ganen de algún modo un pleito contra la ley firmada esta semana (un pleito que la empresa ya ha dicho que planea luchar), todos los posibles resultados conducen a una aplicación que es radicalmente diferente.

Es crucial cuestionar el por qué se está priorizando la prohibición de una plataforma de redes sociales sobre la implementación de medidas más estrictas para controlar la posesión y el uso de armas. ¿Quizá la información y la influencia en línea representan un peligro más grande e inmediato que la posibilidad de tiroteos en escuelas o lugares públicos?

En última instancia, este contraste pone en realce las prioridades desequilibradas y discrepancias en la toma de decisiones legislativas. Se debate sobre quién debe tener acceso a las armas y en qué contextos, pero se continúan viendo actitudes laxas hacia la regulación de armas de fuego en comparación con la rapidez con la que se buscan prohibiciones en el ámbito digital.

Entonces: ¿Por qué TikTok es considerado un riesgo mayor que la presencia de armas en lugares como las escuelas?

Vía: Datápolis 


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