Jul 25, 2026 | 13:42

Digital

Nuevas relaciones de Rusia y Bolivia

Coparte Nuestro Contenido:

Bernardo Corro – Economista y antropólogo

El último mes ha sido testigo de algunas iniciativas políticas que marcarán en adelante las nuevas relaciones políticas del gobierno de Bolivia con la Rusia de Vladimir Putin. Estas iniciativas se realizan en medio de un contexto internacional como nacional lleno de tensiones.

En lo internacional, Rusia es desde hace más de dos años protagonista de una invasión militar a Ucrania lo que genera una fuerte preocupación en los países de Europa occidental que se sienten amenazados. Esta amenaza despierta por su parte la alerta de los países que conforman la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), una asociación militar que incluye a más de 30 países, grandes y chicos, del Atlántico como del pacífico.

En cuanto al contexto nacional, éste se caracteriza por una profunda crisis estructural económica, social y financiera del país debido al mal funcionamiento del modelo económico gubernamental aplicado en el país desde hace 18 años. Las restricciones a la inversión privada nacional y extranjera en los diferentes sectores productivos genera un fuerte desempleo e informalidad en la mayoría de la población urbana y rural. Uno de los sectores que se encuentra en crisis desde hace 10 años es el de hidrocarburos en manos del Estado, hasta hace poco la principal fuente de ingresos del país.

Por otra parte, en el nivel político se produjo desde hace dos años una gran implosión en el partido MAS en el poder gubernamental y la ruptura en dos facciones antagónicas (el evismo dirigido por el expresidente Morales, y el arcismo por el actual presidente Arce, antes ministro de economía). La ruptura se traduce en graves altercados políticos y amenaza con convulsionar al país con la secuela de hechos de violencia.

En este ambiente, el 26 de abril se realizó una reunión a puerta cerrada entre la canciller de Bolivia Celinda Sosa Lunda y su homólogo ruso Serguéi Lavrov en la ciudad de Moscú. Después de la reunión se declaró que se “pretende intensificar los contactos bilaterales a varios niveles entre ambos países”. El Canciller ruso resaltó que “Bolivia es una de las prioridades de Rusia en Latinoamérica”, destacando “la positiva dinámica de las relaciones bilaterales entre los dos países en distintas direcciones”. Lavrov señaló, asimismo, que “ambos países están interesados en fortalecer nuestra alianza y elevarla a un nuevo nivel”.

Finalmente, el Canciller ruso afirmó que “existen importantes oportunidades para aumentar la actividad mutuamente beneficiosa en distintos campos, como la energía”. También precisó “en particular con la explotación conjunta de yacimientos de la empresa gigante rusa Gazprom y la petrolera boliviana YPFB, así como la construcción del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear en la ciudad de El Alto.

Posteriormente, el 13 de este mes el presidente Arce tuvo una conversación telefónica con Vladimir Putin para felicitarle por haber asumido su quinto mandato presidencial (desde hace más de 20 años es presidente de Rusia), y expresó que “las relaciones entre los dos países se basan en la no injerencia, el respeto mutuo y los principios de la cooperación y la solidaridad, irrenunciables e irreversibles.” Las relaciones de amistad entre los dos países se darían en el contexto “de la existencia de un mundo multipolar”.

Haciendo referencia al contexto internacional, el presidente Arce manifestó hace poco que “la intensión del gobierno de Argentina de ser socio global de la OTAN pone en riesgo la paz de la región”.

Estas declaraciones e iniciativas van dirigidas a estrechar las relaciones políticas entre ambos países y, probablemente, la presencia activa también de Rusia en los diferentes sectores del país.

¿Además del sector de hidrocarburos, otros sectores económicos, productivos y sociales podrían beneficiarse de la nueva política económica con Rusia?

En realidad, ya se tiene información sobre el tipo de cooperación económica que Rusia puede prestar a un país como Bolivia. Varios países latinoamericanos tienen muchos años de experiencia con esta cooperación. Cuba, Venezuela y Nicaragua son los ejemplos más conocidos. En estos casos, la cooperación rusa se concentró sobre todo en la venta de material militar y en la compra de algunos productos menores a los países beneficiarios. Esta cooperación no tuvo trascendencia en el desarrollo estructural de sus economías ni sobre todo en la prosperidad de sus habitantes. Sus poblaciones pobres continúan subsistiendo en la misma miseria y sus clases medias vieron reducirse sus condiciones de vida.

El futuro de esas poblaciones fue la migración forzada de millones de sus habitantes hacia los países capitalistas que les ofrecían mejores condiciones de vida y de trabajo. Posteriormente, sin embargo, las poblaciones emigrantes enviaban parte de sus salarios a sus familias en sus países de origen.

El expresidente de Ecuador Rafael Correa justificó que no había que promover la prosperidad de los habitantes de su país “porque después estos pretenden pasar sus vacaciones en Miami”. Este expresidente fue uno de los beneficiarios de la cooperación rusa.

La cooperación rusa a países como Bolivia beneficia sobre todo a la misma economía rusa por las exportaciones de material militar (para el ejército, la aviación y la marina). Se sabe que los principales sectores productores de armas y de otras manufacturas de Rusia son sobre todo las empresas estatales y en menor proporción los grupos civiles de la oligarquía rusa. En cuanto a los productos rusos de exportación, estos se caracterizan por su baja calidad respecto a las exportaciones de otros países industrializados.

La cooperación económica rusa a Bolivia podría dirigirse sobre todo a apoyar económica y políticamente a la cúpula gubernamental actualmente en el poder.

En este contexto político, las señales están dadas de que el “sector evista” del MAS se encuentra marginado.

Bernardo Corro es conferencista y activista por los derechos humanos.

Vía: Datápolis 


Coparte Nuestro Contenido:
Contactanos...!
Escanea el código