Jul 25, 2026 | 22:46

Digital

El tipo de cambio del dólar no resolverá la crisis ni la pobreza

Columna de opinión de Lic M.Sc. Willy Marcos Chipana Mamani
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Por: Lic M.Sc.  Willy Marcos Chipana Mamani

Periodista- Docente universitario

Este sábado estuve en el mercado de Villa Dolores de El Alto y consulté a la casera que vende tomates lo siguiente: ¿Casera con el nuevo precio del dólar a Bs 9,73 el tomate subirá más o bajará el precio? La respuesta fue clara y contundente: “casero no va bajar más el (precio del) tomate porque ni dólar hay para comprar, difícil que baje ahora con el dólar que ha subido”.

La decisión asumida por el gobierno y que fue refrendada por el Banco Central de Bolivia (BCB), a través de la Resolución de Directorio 088/2026, que señala que el tipo de cambio será el resultado de un promedio ponderado de las operaciones cambiarias de compra realizadas en el sistema financiero, es decir, se regirá por la oferta y la demanda. El tipo de cambio fijo se estableció en 2011 y ahora se opta por el flexible.  

Empero, es necesario precisar los efectos que generará el nuevo tipo de cambio flexible en el ciudadano de a pie, que está concentrado en un 80% en la economía informal y se desenvuelve en una crisis económica.          

Devaluación del boliviano

La medida gubernamental causará la depreciación de la moneda nacional ante el dólar, es decir, se registrará la pérdida del poder adquisitivo de los ingresos de los ciudadanos, lo cual agravará la pobreza y la desigualdad social y económica. Ahora se necesitará más bolivianos para comprar un dólar, por ejemplo, si una persona desea adquirir $us 100 deberá erogar Bs 973 a diferencia de lo que ocurría antes que era Bs 696, o sea, la devaluación alcanzaría el 40%.   

Asimismo, el tipo de cambio flexible que se aplica en función a la oferta y la demanda podría causar que el dólar suba hasta Bs 12 o 13, lo que elevaría la devaluación de la moneda nacional hasta el 80% y se convertiría en un golpe a la economía de las familias de menores ingresos. Esta situación puede agravar a mediano y largo plazo los conflictos sociales porque se incrementarían las demandas sociales y económicas por parte de los sectores sociales afectados.  

Además, la devaluación afectará a la parte contable de muchos negocios, quienes tienen un patrimonio valuado en un monto determinado y con la modificación del tipo de cambio dichos activos valdrán menos, pero en la práctica muchas operaciones comerciales se hicieron en función al tipo de cambio referencial o del mercado negro. Este escenario perjudica a los negocios de menor escala que están concentrados en el comercio informal, cuyo capital en muchos de los casos no sobrepasa entre los Bs 5.000 y Bs 10.000.  

Aumento de la inflación

El nuevo tipo de cambio consolidará o causará la elevación de los precios de los productos importados como los medicamentos, repuestos para vehículos, insumos industriales, fertilizantes, carburantes y otros bienes. La inflación podría acelerarse y mantenerse por varios meses porque el país es dependiente de varios productos importados, lo cual se reflejaría en que muchos bienes sean inaccesibles para las familias de escasos recursos.  

En este sentido, los importadores de la cadena productiva que requieran importar bienes deberán realizar modificaciones en sus cálculos porque si hasta la anterior semana erogaron Bs 99.000, sobre la base del tipo de cambio de Bs 6,96, que incluye Gravamen Arancelario Consolidado (GAC), el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto al Consumo Específico (ICE) en casos que amerite ahora deberán hacer sus estimaciones sobre Bs 9,73 o más. El encarecimiento en los costos de internación de bienes se transferirá al consumidor final porque deberá pagar más por un medicamento, herramienta, alimento o equipo de trabajo.  

En síntesis, la medida encarece los precios de los productos internados, se elevarán los costos de producción en los sectores que usan insumos o equipos extranjeros y habrá una presión inflacionaria. Es decir, subirán los precios y el dólar, pero no los ingresos ni los sueldos de los ciudadanos de a pie.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) la inflación acumulada de enero a mayo de este año alcanzó el 2,62%, y la variación interanual de mayo de 2025 a mayo de 2026, se situó en 12,51%.

Los deudores pierden

Las personas que tienen créditos bancarios en dólares sobre la base del Bs 6,96 y perciben sus ingresos en bolivianos, es otro sector afectado, debido a que con el nuevo tipo de cambio deberán pagar más por un dólar más caro, es decir, si pagaban Bs 2.000 cada mes ahora deberán cancelar por encima de los Bs 2.000 porque el dólar se sitúa en Bs 9,73 o podría subir más. La misma situación se aplica para el Estado porque deberá erogar más “dinero” para cumplir con sus deudas, así como las empresas privadas.      

Otro sector que deberá ajustar los montos que deberán honrar ante el sistema financiero son las personas que realizan compras y transacciones con tarjetas de crédito, debido a que estaban fijados en función al valor referencial que era más alto (Bs 9,96) con relación al actual tipo de cambio (Bs 9,73). 

Los anticrecistas

Uno de los sectores que afrontan muchas controversias fueron los anticresistas y ahora se aclara el panorama para ellos porque podrán fijar el anticrético de un inmueble o bien en función del nuevo tipo de cambio. Además, en caso de devolución de montos de dinero se deberá realizar en función al actual tipo de cambio (Bs 9,73).

Igualmente, este sector demandará dólares a corto, mediano y largo plazo para realizar la devolución del anticrético o para contraer nuevos anticréticos. Si los interesados no logran acceder a la divisa estadounidense podrían alentar el mercado negro que es sinónimo de especulación.  

Los exportadores ganan

Unos de los sectores que gana con el nuevo tipo de cambio oficial (TCO) son los empresarios exportadores porque los productos que exportan se vuelven más baratos y atractivos en los mercados extranjeros, quienes recibirán más bolivianos por cada dólar que ganen o divisas que vendan. Ahora se deberá evaluar si los exportadores que obtengan más dólares lo cambiarán en el BCB o lo invertirán en el exterior.

En ese sentido, se plantea que los exportadores depositen el 100% de sus ventas realizadas en el exterior en el BCB, lo que permitirá que se generen los suficientes dólares para atender la demanda del mercado interno y la estabilización del tipo de cambio. La propuesta no es nueva porque el Artículo 5 del Decreto Supremo (DS) 21060 ya lo estableció, el cual fue derogado en 1997 por medio del DS 24756. 

La medida propuesta podría generar al menos $us 9.661 millones, que fue el resultado de las exportaciones logradas en 2025. El monto mencionado podría reforzar las reservas internacionales netas (RIN), para lo cual se demanda de una decisión política por parte del Órgano Ejecutivo. 

La medida no soluciona la crisis

Es importante destacar que el nuevo tipo de cambio oficial (TCO) no solucionará la crisis económica si no está acompañado de medidas que se relacionen con la atracción de inversión externa y nacional, mejorar la competitividad de los bienes en el mercado local y extranjero y la reactivación del aparato productivo para alcanzar el aumento de la producción de bienes con valor agregado. También, el gobierno debe trabajar en la reducción del déficit fiscal porque los bonos determinados para la Policía Boliviana (Bs 3000), maestros (Bs 2,200), mineros (Bs 5.000) y la no reducción drástica del gasto corriente (sueldos y propaganda gubernamental) causarán que el déficit alcance el 11% en esta gestión respecto al producto interno bruto (PIB) calculado en $us 48.000 millones, lo que alcanzaría al menos a los $us 5.200 millones de déficit.    

Si la gestión de Rodrigo Paz, no asume con seriedad la aplicación de medidas estructurales que fueron planteadas, el fracaso será inminente, a pesar de que hasta el momento no mostró con claridad acerca de cuál es la visión de país que plantea su gobierno ni cuál es el norte que se asumirá. 

Se necesita un golpe de confianza

El ente emisor es la instancia llamada para generar confianza y certeza en los agentes económicos y personas naturales porque debe evitar los saltos bruscos en el valor de la divisa estadounidense o garantizar la suficiente oferta para atender la demanda de dólares. Para este cometido, el BCB deberá contar con los suficientes dólares porque si hay un aumento en la compra de la divisa estadounidense y no se cuenta con la suficiente oferta, la medida no habría servido de nada. 

En este marco, es necesario que las reservas internacionales netas (RIN) alcancen los $us 4.500 millones mínimamente para garantizar la oferta de dólares en el mercado y que la banca realice la devolución de los ahorros en dólares, lo cual generará la confianza en la gente. Empero, existe el riesgo de que no existan los suficientes dólares porque las RIN hasta junio de este año alcanzan los $us 3.504 millones. 

El objetivo es evitar la compra masiva por parte de la gente porque está claro que ahora la moneda nacional se devaluó frente al dólar en el orden del 40%, lo cual podría generar una presión por retiros de depósitos, el cambio de las cuentas de ahorros de bolivianos a dólares y la compra en el mercado negro si el sistema financiero no tiene la capacidad de atender la demanda. 

Por consiguiente, si el gobierno considera que el nuevo tipo de cambio es la solución a los problemas se equivoca porque no soluciona la crisis ni soluciona la pobreza. Pues, es necesario generar productividad competitiva en todos los campos de la economía, lo cual requiere de decisión política y visión de país.


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