
Por: Magerlyn Quintanilla Argandoña – Periodista y Comunicadora
Por momentos pareció el anuncio de una operación de seguridad nacional. Por momentos, un llamado a la unidad. Y por momentos, una declaración política dirigida directamente al Chapare. Sin embargo, al final de la jornada, el presidente Rodrigo Paz no decretó un Estado de Excepción. Promulgó la ley que lo regula. Y ahí nace el principal debate político de su conferencia.

La expectativa era enorme. Durante días, en La Paz y otras regiones afectadas por bloqueos, desabastecimiento y episodios de violencia, creció la percepción de que el Gobierno daría un paso extraordinario para enfrentar la crisis. Muchos esperaban la activación inmediata de un Estado de Excepción.
No ocurrió.
Y precisamente por eso la conferencia merece ser analizada más allá de los titulares.
Un discurso construido sobre una sola palabra: narcoterrorismo
La columna vertebral de todo el mensaje presidencial fue una definición política contundente.
Rodrigo Paz no habló de simples bloqueos, ni de conflictos sociales, ni siquiera de una confrontación política convencional. Eligió una palabra mucho más fuerte:
«Hoy día está en peligro por el narco-terrorismo.»
Y volvió sobre la misma idea una y otra vez.
«Hemos visto sufrir a compañeros y compañeras gremiales, cuentapropistas, artesanos, transportistas, empresarios, movimientos originarios, obreros y campesinos sufriendo bajo un mandato de este narco-terrorismo que ha generado un daño enorme a la patria.»
No es un detalle menor.
Cuando un presidente define una amenaza como «narcoterrorismo», deja de plantear el conflicto como una disputa política y pasa a presentarlo como una agresión contra el Estado mismo.
Es una narrativa de seguridad nacional.
Y justamente allí aparece la primera gran pregunta.
Si la amenaza es tan grave, ¿por qué no hubo Estado de Excepción?
El propio presidente describió una situación extraordinaria.
Habló de ataques armados contra la Policía y Fuerzas Armadas, de organizaciones infiltradas, de violencia organizada y de grupos que buscan desestabilizar la democracia.
Incluso afirmó:
«Hoy día ustedes tienen la responsabilidad de cuidar nuestro futuro. Tienen que actuar con firmeza, con profesionalismo, respetando derechos humanos, pero por sobre todo respetando nuestra Constitución.»
La lógica parecía conducir a una medida excepcional.
Sin embargo, la decisión final fue distinta.
En lugar de declarar el Estado de Excepción, Paz promulgó la ley que regula su aplicación.
La diferencia no es menor.
Una cosa es activar una herramienta extraordinaria. Otra muy distinta es aprobar las reglas para utilizarla cuando sea necesario.
Por eso, para muchos ciudadanos, especialmente en La Paz, quedaron con una sensación contradictoria: el discurso fue de máxima gravedad, pero la decisión fue de cautela institucional.
La Paz contra el Chapare: el eje político oculto
Otro elemento central del discurso fue la construcción de un antagonismo territorial.
Uno de los momentos más llamativos llegó cuando el presidente preguntó:
«¿Es acaso ahora el Departamento de La Paz un anexo del Chapare?»
La frase no fue improvisada.
Representa una estrategia política muy clara: trasladar el conflicto desde el terreno ideológico hacia una disputa territorial y regional.
Más adelante reforzó esa idea:
«El futuro de La Paz no es ese narcoterrorismo. El futuro de La Paz es el gas. El futuro de La Paz son sus hidrocarburos.»
Con ello, Paz intenta conectar la defensa de la seguridad con una reivindicación histórica paceña: el aprovechamiento de sus recursos naturales y la profundización de las autonomías departamentales.
Es un discurso que probablemente encuentre eco en sectores urbanos y productivos de La Paz y El Alto, cansados de los bloqueos y de la incertidumbre económica.
Sin embargo, también implica un riesgo político: profundizar las fracturas regionales en un país que ya arrastra importantes tensiones territoriales.
Evo Morales, el ausente presente
Quizás uno de los aspectos más interesantes de la conferencia es que nunca menciona directamente a Evo Morales.
Pero todo el discurso parece apuntar hacia él.
Cuando habla del:
«jefe que está en el Chapare»
o cuando denuncia que:
«ayer dio la orden de reforzar a las fuerzas en San Julián para que la violencia sea mayor»,
el destinatario político del mensaje resulta evidente.
La estrategia es inteligente.
Paz evita convertir el discurso en una confrontación personal, pero al mismo tiempo coloca al liderazgo chapareño en el centro de las acusaciones.
Sin embargo, esta táctica tiene una exigencia inevitable: mientras más grave es la acusación, mayor es la necesidad de presentar pruebas contundentes que la respalden.
El momento emocional más poderoso
Si hubo una frase destinada a conectar con el ciudadano común fue esta:
«Si alguien entra a tu casa, si alguien viola a tu hija, si alguien te roba, tú le pides al Estado que te proteja.»
Desde el punto de vista comunicacional es una de las partes más efectivas de todo el discurso.
Porque simplifica un problema complejo en una idea sencilla: el Estado existe para proteger a sus ciudadanos.
Pero también eleva enormemente las expectativas.
Después de escuchar una comparación tan fuerte, una parte de la población esperaba medidas igualmente contundentes.
Y eso explica por qué la promulgación de una ley terminó pareciendo insuficiente para un porcentaje de la población.
Las medidas económicas quedaron en segundo plano
Paradójicamente, la conferencia también incluyó el recuento de medidas ya existentes.
Entre ellos:
• Reprogramación de deudas para sectores afectados por la crisis.
• Un fondo de garantía destinado al transporte.
• La reducción del 50% de los salarios del presidente y los ministros para crear un fondo de apoyo a pacientes con cáncer y enfermedades renales.
El último recuento tiene un evidente valor simbólico.
Transmite la idea de que el sacrificio comienza desde el propio Gobierno.
No obstante, su impacto económico real será limitado. Su importancia es más política y comunicacional que financiera.
El problema es que todos estos punteos quedaron eclipsados por la intensidad del discurso sobre narcoterrorismo.
La noticia que recordará la mayoría de los bolivianos no será la reprogramación de deudas.
Será que el presidente afirmó que Bolivia enfrenta una amenaza narcoterrorista. Por lo que se puede decir: que fue un pronunciamiento de relleno el realizar el reconteo de medidas asumidas con anterioridad.
Entre la firmeza y la prudencia
Al final, la conferencia deja la impresión de un gobierno que intenta caminar sobre una cuerda floja.
Por un lado, Rodrigo Paz busca mostrarse firme, decidido y dispuesto a enfrentar a quienes considera una amenaza para la democracia.
Por otro, evita dar el paso que muchos esperaban: declarar un Estado de Excepción.
El resultado es una fórmula política particular: máxima dureza en el discurso y moderación en la decisión institucional.
Es, en esencia, un intento de evitar dos críticas simultáneas.
La primera, ser visto como un presidente débil frente a la violencia.
La segunda, ser acusado de autoritarismo por recurrir a medidas extraordinarias.
La verdadera prueba comienza ahora
La conferencia terminó con una advertencia contundente:
«A los violentos, a los narco-terroristas, así como cayó Marset, sus días están contados.»
Pero más allá de las palabras, la verdadera evaluación de este discurso no dependerá de su fuerza retórica.
Dependerá de los resultados.
Si en las próximas semanas disminuyen los bloqueos, mejora el abastecimiento y se recupera la normalidad económica, el Gobierno podrá argumentar que actuó con prudencia y responsabilidad institucional.
Pero si la violencia persiste y la crisis continúa escalando, muchos volverán a hacerse la misma pregunta que quedó flotando al final de la conferencia:
Si la amenaza era tan grave como la describió el presidente, ¿por qué la respuesta no fue igual de contundente?
Y esa pregunta, más que cualquier decreto o ley, será la que marque el juicio político sobre este momento.

Noticias Relacionadas
Saucedo abandona el país sin proceso en su contra; ¿es por el caso Mariaca?
Velasco sí dará un informe de gestión; Apoyan a Maldonado antes del ultimátum; Evo no tendrá abogado en el caso de corte; Cochabamba propone 3% de coparticipación; Teatro Municipal despide a Luis Rico
𝗚𝗼𝗯𝗶𝗲𝗿𝗻𝗼 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗮𝗹𝗱𝗮 𝗮𝗹 𝘃𝗶𝗰𝗲𝗺𝗶𝗻𝗶𝘀𝘁𝗿𝗼 𝗠𝗮𝗹𝗱𝗼𝗻𝗮𝗱𝗼 𝘆 𝗮𝗱𝘃𝗶𝗲𝗿𝘁𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝗻𝗼 𝗿𝗲𝘁𝗿𝗼𝗰𝗲𝗱𝗲𝗿𝗮́ 𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝗮𝗺𝗲𝗻𝗮𝘇𝗮𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗻𝗮𝗿𝗰𝗼𝘁𝗿𝗮́𝗳𝗶𝗰𝗼
Abren investigación sobre los audios de Cerimedo; citarían a la primera dama
Surge el primer eslabón que conecta a Marset con Mariaca desde la justicia
Aramayo afirma que la Agenda 50/50 debe ser progresiva y responsable: ‘no podemos actuar sin pensar en el resto del país’
15 días para reestructurar, liquidar o intervenir: ministerios responsables deben definir el destino de 20 empresas estatales deficitarias
Caso radares: Defensa gestiona una auditoría técnica internacional para evaluar el funcionamiento del sistema
Fuerzas Armadas realizan seguimiento a la situación de dos oficiales bolivianos detenidos en Chile durante una operación anticontrabando
El ministro de Defensa convoca a los tres niveles del Estado a articular esfuerzos ante una emergencia que afecta a más de 114.000 familias
Caso de corte: TSJ pide notificar a Evo y Álvaro; Fiscalía ya investiga
El celular de Fernando Cerimedo contiene 1.108 audios, revelan en LPM
Agenda internacional: Gobierno busca atraer inversión en el Bolivia Day, la Cumbre Iberoamericana y la COP31
Vinculan a mafia ADE con amenaza narcoterrorista; Es “gravísimo” para la seguridad del Estado; Libre presenta recurso contra Roberto Castro; Audios: Beller denuncia intención del Gobierno; Trump puede perder las dos cámaras
Dos nuevos acribillados en Santa Cruz y Beni, uno con cartel para un viceministro
Velasco afirma que 1% son Bs 600 millones y fustiga a un «zángano de la política»
El canciller Héctor Huanca evalúa los consulados bolivianos en España y escucha a los connacionales previo a la Cumbre Iberoamericana
Muere el juez de Maduro, asume Analisa Torres y dirigirá audiencia clave
Crece el rechazo al 1% de coparticipación; Gobierno acusa a Velasco de victimizarse; Alarcón exige votación a Roberto Castro; Alerta en Palmasola por brote de meningitis; Fujimori se queda a encarar el Súper Niño
Jefe de la Policía pide que dos policías aparezcan y se presenten a la Fiscalía
Unidad y Justiniano acusados de castristas; Roberto Castro ha desparecido; Bolivia en emergencia por el Súper Niño; Evismo marcha desde el 6 hacia La Paz; Demócratas van primero en el voto anticipado
Presidente Paz declara emergencia nacional por fenómeno del Súper Niño
Ernesto Justiniano: La sequía ya afecta a más de 14.000 familias y Bolivia se prepara ante los riesgos de ‘El Niño’
¿Qué pasa en la Fiscalía?: Urioste vuelve a buscar fiscales departamentales